Cafeína y obesidad reducen posibilidades de embarazo
El sedentarismo, el consumo de cafeína y alcohol, la obesidad, los ritmos circadianos y algunos compuestos químicos son indicados como algunos de los factores que han demostrado reducir en forma considerable la probabilidad de tener un hijo.
Expertos, presentes en la última jornada del III Congreso Internacional IVI sobre Medicina Reproductiva, coincidieron en el impacto que tienen en la infertilidad los factores ambientales y el estilo de vida actual, problemas que van en aumento.
El doctor Edward V. Younglai, del Departamento de Obstetricia y Ginecología de la Universidad de McMaster de Hamilton, destacó la influencia de los contaminantes en la fertilidad. “Los denominados ‘compuestos perturbadores endocrinos’ (un grupo de productos químicos como los eftalatos, el bisfenol, el ‘DDT’, entre otros) pueden contribuir a la infertilidad, aborto, parto prematuro, síndrome del ovario poliquístico, endometriosis y retardo en el crecimiento intrauterino”, puntualizó.
En concreto, el bisfenol se utiliza en la fabricación de botellas de agua, biberones, equipamientos médicos y juguetes; los eftalatos están presentes en cosméticos, materiales de construcción, productos de limpieza, etc.; mientras que el “DDT” se usa en insecticidas.
Los enemigos de siempre: obesidad, cafeína, alcohol y cigarro
Según el doctor Younglai, “el estilo de vida sedentario está asociado, con frecuencia, a un incremento de peso corporal, un factor que tiene consecuencias negativas sobre la salud reproductiva”. De hecho, se ha demostrado que las mujeres obesas tienen casi el triple de probabilidades de sufrir riesgo de infertilidad y de fracasar en los intentos de quedar embarazadas, tanto en los ciclos de concepción natural como asistida.
Los expertos señalaron que con sólo un 5% de pérdida de peso corporal se pueden mejorar e, incluso, restaurar los índices de ovulación y embarazo, porque la restricción de energía por sí misma es mejor que el cambio en la forma corporal o el peso total.
El consumo femenino de alcohol se asocia con una disminución de la extracción de ovocitos y embarazo; mientras que la bebida, en ambos sexos, se relaciona con un mayor riesgo de aborto espontáneo.
“Sin embargo, el consumo de cafeína –que cuenta con una mayor aceptación entre las parejas que buscan tener un hijo– también puede influir en el éxito de los tratamientos de infertilidad”, sostuvo la doctora Hillary Klonoff-Cohen, del Departamento de Familia y Medicina Preventiva de la Universidad de California, San Diego (Estados Unidos).
Múltiples estudios científicos evidencian el efecto negativo que tiene fumar sobre la fertilidad, incluyendo prácticamente a todos los sistemas implicados en el proceso reproductivo. En las mujeres, el impacto de los cigarrillos sobre la reserva ovárica se constata por la edad más temprana en que las mujeres fumadoras tienen la menopausia.
Por Viviana Ramírez










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