Redes sociales: más que un caos, una oportunidad
Ser parte de las redes sociales de Internet es hoy un desafío que cruza a diversas organizaciones y empresas. Sin embargo, la mayoría percibe este nuevo escenario como un caos difícil de abordar. Quizás la imagen más recurrente para graficarlo es la de un foro sin control en el que predominan opiniones contrarias a un tema o una marca determinada.
Cuando una compañía piensa en entrar a la denominada Web 2.0 su mayor temor es cómo la van a tratar los usuarios, cuál será su reacción. Y que la decisión de entrar al juego será un problema más que una inversión para su imagen.
Entrar a las redes sociales, a los blogs y a los espacios de interacción que existen debe ser visto como una oportunidad más que como una experiencia traumática o una batalla campal: así como cada empresa tiene su personalidad en el mundo real, ésta también debe verse reflejada y construida en Internet.
Iniciar el camino paso a paso es una opción más amigable y que permite descubrir muchos aspectos desconocidos que irán dando pie a una mayor apertura.
Cada vez es más evidente que es necesario tener presencia en la red. El diálogo entre empresas y consumidores es crecientemente un derecho exigido de parte de los usuarios, quienes quieren opinar y ser escuchados, y se manifiestan en cualquier espacio de la Web 2.0 que encuentren disponible.
Dado que ésta es una decisión importante y que implica un esfuerzo en recursos, las empresas deben definir cuidadosamente cada paso que darán. Entrar a la web social no significa abrir impulsivamente espacios en Facebook, Twitter, YouTube, Flickr, etc., sino que debe responder a una estrategia que sintonice con el perfil de la organización y que abra en forma paulatina espacios de interacción en los que se puedan empezar a vivenciar todas las ventajas de este nuevo escenario.
La decisión de iniciar un camino hacia la interactividad tiene el valor de ir entendiendo los códigos de las comunidades y usuarios y el funcionamiento de estas nuevas herramientas. Hay un mundo por descubrir, en el que se pueden escuchar opiniones de primera fuente, genuinas y que muchas veces son un gran aporte para las empresas y organizaciones.
De esta forma, este aparente caos pasará a convertirse en una oportunidad para establecer una nueva relación entre las personas y las marcas. Será un paso importante, que otorgará un gran valor a quien lo dé. Les aseguro que después no hay vuelta atrás y que tampoco se querrá volver.
Por María Pastora Sandoval










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