El dilema de la billetera perdida
Las billeteras perdidas muestran un patrón claro: la gente subestima de forma sistemática la probabilidad de que alguien devuelva sus pertenencias; en promedio, las billeteras se devuelven el doble de lo que las personas anticipan. Según el World Happiness Report 2025 de Gallup este “sesgo de pesimismo social” importa porque creer que otros devolverían la billetera predice mejor la felicidad promedio de un país que varios indicadores tradicionales. Finlandia lidera por octavo año, y Costa Rica y México entran al top 10, reforzando que no se trata solo de PIB, sino de redes de apoyo, confianza y baja corrupción.
El informe también profundiza en prácticas de “caring and sharing”: comer en compañía, vivir con otros y contar con una persona de apoyo. Compartir comidas se asocia a mayor bienestar en todas las regiones, vivir en hogares de 4–5 personas aparece como configuración particularmente feliz en México y Europa, y convive con una alerta: 19% de jóvenes en el mundo declara no tener a nadie en quien confiar y la soledad en mayores crece en diversos países.
¿Y Chile? La cobertura local reporta una caída del puesto 38 al 45 en el ranking 2025. No es una condena a la “infelicidad”, sino un espejo de expectativas altas, tensiones sociales y brechas de confianza. Al mirar la foto interna, la Encuesta de Bienestar Social 2023 del Ministerio de Desarrollo Social muestra estabilidad: 78% declara estar satisfecho con su vida, con brechas por ingresos (74% en el quintil más pobre versus 87% en el más alto). En paralelo, un estudio global de Ipsos 2024 indica que 68% de los chilenos se declara “feliz”, pero con una caída de 11 puntos respecto de 2023; aun así, muy por encima del piso de pandemia de 2020.
El punto crítico no parece ser el “ánimo vital” individual, sino la confianza social e institucional. La encuesta de la OCDE sobre los motores de la confianza (2024) muestra que solo 30% declara alta o moderada confianza en el gobierno nacional (39% promedio OCDE), y apenas 25% confía en tribunales (casi 30 puntos menos que el promedio). En el mundo empresarial, el Barómetro de Confianza en la Empresa (SOFOFA–Cadem 2024) sube a 54 puntos, pero sigue en zona neutra. A nivel micro, estudios del CIAE (Universidad de Chile) exhiben brechas en cuán confiables perciben los escolares a sus pares y profesores, sugiriendo que la confianza interpersonal se construye –o erosiona– temprano
¿Por qué esto es importante en el mundo de los negocios?
Para organizaciones en Chile y LatAm, la traducción práctica es clara. Primero, poner la confianza al centro de la estrategia, no de los eslóganes. Segundo, diseñar experiencias que refuercen vínculos. Tercero, medir bienestar y soledad con la misma seriedad que el NPS.
La evidencia sobre seguridad psicológica muestra que equipos donde es aceptable pedir ayuda y reportar errores aprenden más rápido y cometen menos fallas costosas; cuando predomina el miedo, se oculta información crítica y cae la calidad del servicio. Según Amy C. Edmondson, estadounidense y profesora en Harvard Business School (EE. UU.), donde ocupa la cátedra Novartis Professor of Leadership and Management, es una condición para el alto desempeño sostenido y un activo de gestión más que un "clima blando". La confianza también se traduce en resultados medibles. Meta-análisis de Gallup muestran que equipos con alto engagement —expresión operativa de una cultura saludable— exhiben mayor productividad y rentabilidad, además de menor rotación y ausentismo; no es “clima por clima”, es desempeño basado en relaciones de confianza y claridad de rol. McKinsey, a través de su Organizational Health Index, documenta que compañías en el cuartil superior de salud organizacional superan sistemáticamente a sus pares en crecimiento y retornos, porque alinean propósito, liderazgo y prácticas del día a día. La literatura en justicia organizacional refuerza el punto: percepciones de justicia distributiva y procedimental predicen satisfacción, compromiso y conductas de ciudadanía organizacional que mejoran el servicio y la eficiencia.
Takeaways claves
Confianza como sistema — Diseña procesos que hagan predecible el buen trato: transparencia de decisiones, trazabilidad de reclamos, reparación visible de errores. La confianza se demuestra, no se declara.
Vínculos que ocurren — Concreta prácticas de “caring and sharing”: comedores activos, mentoring intergeneracional y apoyo a cuidadores. Mide participación y efectos en clima, pertenencia y rotación.
Bienestar con métricas — Integra la Cantril Ladder y un índice de soledad laboral a tu dashboard trimestral. Cruza resultados con diseño de trabajo flexible, propósito y reconocimiento para iterar políticas.